En Colombia, los casinos operan dentro de un marco regulado que busca dos resultados muy concretos: proteger al jugador y asegurar que las rentas del juego (el monopolio rentístico) se destinen a fines públicos, especialmente al sector salud. Por eso, más que una lista “cerrada” de juegos prohibidos por nombre, la regla práctica es esta: todo juego de suerte y azar que no esté autorizado y controlado por la autoridad competente es ilegal y, en un casino, se considera prohibido.En términos genera [...]